Cómo empezamos
En 2018, trabajaba como asesor financiero en una gran consultora. Veía cómo los pequeños negocios quedaban fuera porque "no eran rentables" para las grandes firmas. Eso me molestó bastante.
Un día, el dueño de una panadería me pidió ayuda para entender sus márgenes. Le dediqué dos horas después del trabajo. En tres meses había reducido costes un 18% sin tocar la calidad. Ahí supe que esto tenía sentido.
Renuncié seis meses después y monté malivorentix desde un pequeño despacho en Granada. Al principio éramos dos personas atendiendo a cinco clientes. Hoy trabajamos con más de cuarenta pequeños negocios en toda Andalucía.